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miércoles, 27 de julio de 2011

Nº 315

Editorial

Jorge Betty Claudia y la hija de Claudia, Florencia
No alcanzaron las disculpas del Intendente Ezquerra.
Los héroes verdaderos
Por MAOP
En un acto con toda la parafernalia que dispone la Intendencia, el 8 de julio pasado, luego de un traumático proceso, fueron entregadas finalmente las viviendas T-15 del barrio Artigas.
Las “T-15”, o las viviendas detrás del cementerio como popularmente se las conoce, fueron pasto para cosechar votos durante muchas elecciones departamentales, y dieron sus réditos.
Vale la pena recordar a un amigo que en las elecciones 2004 cambió su voto porque Ezquerra le había prometido personalmente una vivienda de las T-15. Mi iluso amigo entonces puso su auto a las órdenes e hizo votar a la 50 a toda su familia. Luego, pasados los años y con la promesa incumplida, mi amigo siguió pasando los mismos problemas que tenía antes. Pero tengo muchos más ejemplos, y sé que varios de los que leen esta nota recordarán las oficinas armadas para levantar pedidos clientelísticos para obtener votos de las miserias de la gente. A cientos de personas se les prometió un lugarcito en las viviendas T-15, y a todos ellos se les mintió, una y otra vez.
Pero claro, el viernes 8 de julio pasado estaban todos… mejor dicho, todos los que no supieron resolver antes la entrega de 72 viviendas que se estuvieron destrozando durante decenas de años, a pesar de las necesidades habitacionales de la población. Es así que cuando entregaron las viviendas, el 8 de julio, estaban los Chiesa, los da Rosa, los Ferraz Braga, los Ezquerra y su legión de cabezas gachas que organiza eventos, los directores, ediles y los demás, todos los que no resolvieron ni les interesó si la gente estaba pasando trabajo, o si se estaban endeudando.
Estuve en la casa “nueva” de Jorge Romero, con él, su señora Betty, y una vecina, Claudia Bandera y su hija Florencia. Todos nuevos vecinos que adquirieron sus viviendas por un monto cercano a los 40mil dólares, y las están pagando en cuotas.
“Nosotros somos los dueños de las viviendas, no son de la Intendencia”, “cuando podamos y tengamos dinero, les vamos a cambiar los colores que les pusieron, porque les pusieron los colores que identifican a la Intendencia, y no creemos que sea justo”, me dijeron.
Le recordé a Jorge Romero que Wilson Ezquerra pidió disculpas a las decenas de vecinos nuevos que se hicieron presentes en el acto para recibir las llaves, y Jorge me dijo que la disculpa del Intendente Ezquerra fue como asumir los errores cometidos. Nos dijo que cuando Gabriela Martínez, una de las nuevas vecinas, leyó sobre las peripecias que pasaron todos los sorteados para recibir las viviendas, dijeron descarnadamente lo que sufrieron un año entero soportando promesas que no se cumplían jamás.
Claudia Bandera nos comentó que el proceso fue largo y desgastante, y destacó que el grupo que armaron fue la clave para lograr que se les entregaran las viviendas, pues hicieron sentir acorraladas a las autoridades municipales.  
Volvieron a historiar el tiempo desde el sorteo por el cual 72 familias obtuvieron su derecho a comprar las viviendas, y el estado en que se encontraban éstas, luego de decenas de años vacías, sin mantenimiento. Recordaron la exigencia que les impusieron de depositar el dinero de la entrega inicial en setiembre de 2010, con la promesa de entregarlas en noviembre. Pero ya en octubre los adjudicatarios habían comprobado que no se habían tocado, y que no se llegaría a cumplir con la promesa.
Después se prometió entregar en marzo, pero nosotros adelantamos en aquella oportunidad que era imposible, pues todo el personal de obras trabajó en la Patria Gaucha, dejando de lado las necesidades de los vecinos.
Luego de los esfuerzos, las reuniones, las cenas de camaradería entre los vecinos que irían a ser, y que ahora van siéndolo en la medida que se están mudando para sus viviendas compradas.
Me hicieron anécdotas de verdaderos enfrentamientos con autoridades de la Intendencia, y del coraje de algunos para “decir lo que había que decir”.
Con ilusión nos contaron que quieren hacer un salón comunal, que piensan organizarse como grupo y tener personería jurídica, que van a hacer canchas de deportes, que piensan plantar más árboles (ya plantaron en forma simbólica un jazmín paraguayo)
El 8 de julio hubo un hecho conmovedor extra, más allá del recibo de las viviendas por parte de las familias. Los vecinos en su conjunto resolvieron regalarle a Jorge Romero un televisor de 20´, como reconocimiento a su perseverante trabajo para que la Intendencia cumpliera con las promesas de la entrega de las viviendas.
Claudia me dijo que “será un honor tenerlo de vecino”, y que resolvieron regalarle algo para la casa, porque él movió todo desde el principio. Me dijo: “si no hubiera sido por Jorge Romero, es seguro que todavía estaría la entrega de las viviendas en veremos. Las íbamos a tener, pero no ahora.”
Es que lo sé, y lo saben los lectores de este semanario, así como la gente que escucha radio en Tacuarembó, que Jorge con sus nuevos vecinos presionaron de tal forma a la Intendencia, que ésta debió apurar su trabajo para poder cumplir, aunque tarde, con la entrega de las viviendas.
Jorge estaba muy emocionado, y nos dijo que no lo esperaba, quedó mudo en el momento que le entregaron el obsequio. Me dijo: “lo que hice, lo hice porque lo siento y me gusta trabajar por causas sociales… no por recibir nada, pero lo que más me emocionó fue el gesto que tuvieron conmigo…”
Pero hay otro detalle que quisiéramos destacar. Las floridas presentaciones no lograron ocultar un hecho que fue el símbolo de la entrega de las viviendas. Cuando Gabriela Martínez habló en representación de los vecinos, llamó a Jorge Romero al centro del acto, ante las cámaras de televisión, los micrófonos de las radios, las cámaras de la prensa escrita. Allí le entregaron a Jorge el televisor de regalo, en reconocimiento al verdadero esfuerzo, al verdadero sacrificio por los compañeros, por los adjudicatarios, vecinos hoy. Sin embargo los organizadores del acto no le prestaron el micrófono, y Jorge no pudo salir a los medios a agradecer el gesto de sus compañeros, aunque después lo hizo personalmente.
Es que seguramente los funcionarios municipales quisieron hacer del acto de propaganda, y las disculpas del Intendente por la demora, una representación de las bondades de la gestión municipal y de su sensibilidad. Sin embargo, íntimamente, los vecinos saben que los héroes fueron ellos, encabezados por Jorge.
El micrófono no entregado a Jorge hace, más aún, escasas las disculpas del Intendente.

Nº 314


Editorial

El frío…
Por MAOP
La muerte de un veterano de 69 años en su vivienda precaria de Durazno, por el frio, me hizo pensar en otros tiempos, en la vida que uno transcurrió, en las cosas que no se hablan y parecen no tener solución.
Ya van seis muertos contabilizados a través de los informes oficiales, pero de lo que nadie habla, o nadie sabe, es del frio que se soporta y no tiene solución, en hogares y trabajos, por donde anda siempre la gente pobre.
En mi antigua vida de vendedor por diferentes lugares del país, paré algunos días en el viejo hotel Onda de Paso de los Toros (cerrado hace años) donde me tocó en suerte compartir una rueda de charlas con dos trabajadores rurales: un tipo cuarentón, y otro, un viejo de edad indefinida.
Los hombres estaban en el hotel por el banco de seguros, enfermos de diferentes causas, y los dos tomaban mate sentados de piernas abiertas en taburetes cerca de una estufa. Era un invierno de frío insoportable. Al principio me veían como un tipo de ciudad que andaba en auto con mujer y portafolio, y les costó entrar en confianza. Sin embargo, al fin, ese día terminamos charlando de la gente y sus miserias. Esa mañana habría unos cuatro o cinco grados bajo cero, y fue el frío el disparador.
El viejo me contó de cuando él acompañaba en pleno invierno a su abuelo desde Paso de los Toros a San Gregorio, pasando por Achar, en carreta, y cómo picaneaba los bueyes día tras día, sufriendo las consecuencias del clima. Me hablaba de los años 20 del siglo pasado. Me contó, como cuentan los viejos, historias antiguas como si las hubieran vivido ayer, de cómo había que cuidar las bestias y darles de comer, de la mercadería que transportaban, y de su abuelo, un baqueano del Partido Colorado.
Yo le conté de cuando trabajaba en la tabacalera en el 87 y del ingeniero jefe que me prohibió hablar con la gente mandándome en soledad a Bonilla a surtir tractores y chupar frío, en las recordadas heladas de mayo y junio de aquel año, cuando debía romper el hielo con una hoja de sierra para poder ver los números de los medidores, y meter gasoil a los inmensos John Deere e International. Le conté de cómo soporté un frío que parecía atravesar los huesos hasta el alma, y cómo buscaban que yo dejara mis actividades sindicales. A mis veintipico de años, aún soportando temperaturas de diez grados bajo el cero en medio de la chacra a las seis de la mañana, creí, en presencia del viejo del hotel de Paso de los Toros, que mi historia no se comparaba con la de él, cuando me contaba lo que había pasado, acompañando de niño a su abuelo.
Sin embargo el viejo me miraba atentamente cuando le hablaba de los obreros, mis compañeros, que salían a romper el blanco inmenso de la helada de Bonilla. Salían como llegaban, mal alimentados, abrigados con lanas ralas, de pucho armado en los labios, sin creer que se podrían enfermar jamás. Entonces el viejo me contestó algo que jamás olvidé. Me dijo: “eso es lo que creen, pero el frío hace flaquear hasta al hombre más fuerte”, y agregó, “usted fíjese cómo esos hombres se enferman de los huesos y los pulmones cuando todavía son jóvenes”, y agregó, “encima mal alimentados”.

La Intendencia de Tacuarembó afirmó que hay 6 personas en nuestra ciudad que duermen a la intemperie, 2 en la catedral, 4 en la plaza de las Américas. Comentó el intendente departamental Ezquerra, en radio Zorrilla. Dijo que la Intendencia aportó ropa de abrigo, colchones y frazadas, pero que no pudo convencerlos de trasladarse a la Asociación Rural, donde podrían tener refugio y calor.
Desde nuestro semanario llamamos al MIDES de Tacuarembó, para preguntar qué órdenes tenían del Ministerio, para prevenirse de los fríos, sin embargo Zully Padilla me contestó que aún no tenían nada, pero que estaban coordinando acciones.
En estos días Mujica, el presidente, ordenó al MIDES que impida las muertes por frío, y se votó finalmente en el Parlamento una ley para que, en forma compulsiva, se evitara la muerte por hipotermia de quienes estaban en situación de calle.
Se entregan datos a la población de unas 600 personas en situación de calle en Montevideo, y cifras menores en el interior del país.
Sin embargo no se habla, por desconocimiento, indiferencia o conveniencia, de los miles y miles de personas que no pueden solucionar sus problemas de calefacción en sus casas humildes. Veteranos con jubilaciones de 4mil pesos, obreros de varios hijos con sueldos menguados, changadores de ingresos salteados, niños que andan vendiendo leña. El frío no solamente llega a esa gente que está en la calle en situaciones extremas, cuando el alcohol, la droga o la neurosis los ha arrastrado, sino que el frio nos llega a todos. Atraviesa las paredes de cartón de los asentamientos, atraviesa las ventanas de vidrios finos de las casas de pobres, cala en los huesos de la gente que no tiene cómo resguardarse de él. El frío enferma, degrada, y mata despacio, a muchos más de los que nos dicen los informativos.

Nº 313

Editorial


A 38 años del Golpe de Estado
Los muchachos estaban poniendo miguelitos (grampas de alambre para pinchar neumáticos) en la calle para impedir que pasaran los ómnibus, pues estos al transitar por la avenida Rivera, debilitaban la movilización en protesta por la dictadura. Ellos estaban ocupando la Facultad de Veterinaria en el marco de la huelga general decretada por la CNT, contra el golpe de Estado del 27 de junio de ese año. Habían pasado ya 9 días del golpe, y la FEUU, la CNT, el FA y otros grupos, estaban en las calles reclamando por las libertades democráticas.
Los jóvenes vieron venirse a dos policías de civil y huyeron, pero al doblar por Pedro Bustamante, los  tipos hicieron fuego con sus armas. Ramón cayó, una bala le rompió el corazón. La bala entró por su espalda.
Roberto Ramón Peré era estudiante de la Facultad de Veterinaria, docente de Enseñanza Secundaria y militante de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU). Pertenecía al Partido Comunista, y jamás pudo esgrimir un arma pues un defecto físico se lo impedía. Fue asesinado.
Luego se supo, Tranquilino Machado, un alférez recién recibido, fue su asesino.
Ni el tiempo, ni el asesino, hoy coronel retirado que está preso, ni nada, le devolverán a Alicia Jaime y sus hijos la vida de Ramón, ni los años que no estuvieron juntos. Fue el primer muerto de la dictadura, luego hubo más.
Recuerdo un día que salíamos de Facultad de Odontología con Mario Rodríguez Capelli, que pasamos por la casa de Diego y Dardo, y que al salir nos interceptaron dos policías de campera negra, armados. Cómo olvidar cada calle que pasamos rumbo a la seccional 9ª, yo en el medio del asiento trasero de un vehículo con un revolver gatillado en la cabeza. Nos soltaron en la madrugada, en pleno invierno, luego que comprobaron que no teníamos antecedentes.
Recuerdo al gaucho Pacheco diciéndome en la pensión que si lo iban a buscar, que dijera que había ido a hacer un mandado, cuando en realidad se iba del país. Recuerdo el abrazo que nos dimos cuando se iba, y el abrazo que nos dimos cuando nos reencontramos, un montón de años después, en la calle 33, entre Ituzaingó y Sarandí.
Ni que hablar de mi gente, y los postergados, y los que no entendimos tanto porque éramos muy jóvenes, o los que se fueron, o los buscados, y los presos, o los muertos.
No hubo guerra, el golpe de Estado no fue un acontecimiento que sucediera porque el país estuviera en peligro, o porque había lucha armada. El golpe de Estado fue un asesinato, no solamente de Peré y todos los demás hasta Roslik, sino que fue un asesinato al amor, a la inteligencia, a la cultura, al futuro.
En las bases militares de Uruguay operaba Inteligencia de EE.UU., bases de la CIA, quienes orientaban a los jefes militares no sólo en las acciones a llevar a cabo para acallar al pueblo, sino también en las políticas nacionales.
El golpe de Estado uruguayo se dio en un momento estratégico para el Imperio, cuando se sucedieron golpes de Estado en casi todos los países de Latinoamérica, para imponer otra forma de dominación de nuestras economías, y de nuestros recursos naturales.
Uruguay pasó de tener una deuda de 500 millones de dólares al comienzo de la dictadura, a tener 6.000 millones de dólares al final de ella. Argentina multiplicó su deuda externa en 20 veces al final de su dictadura, Chile otro tanto, y así el resto.
Que quede bien claro entonces… la dictadura fue contra el pueblo y para imponer un sistema económico desfavorable a los nacionalismos nacientes y asesinados, favorable al imperio, a los militares que se enriquecieron bien pagados por sus servicios, a las empresas que se beneficiaron con los acontecimientos, que no les importó ni la muerte de Peré, ni las otras muertes, ni las torturas, ni los postergados, ni el gaucho y todos los demás que se fueron. La muerte y el horror fue sólo el costo de un gran negocio.

Nº 312

Editorial



Hablando de referéndum

Encima de la mesa de cada uruguayo hay varios temas de la vida nacional que muchos buenos vecinos no digieren, o no los conocen, o simplemente no tienen elementos como para evaluarlos.
La izquierda tenia determinados resortes intelectuales que le permitía definir rápidamente qué era bueno para el país y que no, qué atentaba contra la soberanía y qué no, qué definía a un revolucionario, y que no. Sin embargo se ha ido perdiendo esa agilidad, y las cuestiones se discuten en ámbitos cerrados, los partidos políticos no bajan la información a sus bases, y el pueblo va quedando afuera de la conducción del país, y sin saber qué pasará con él.
Al asunto al que apuntamos hoy, es a que cada vez se suman más y más temas planteados por el gobierno central, que van provocando sacudones fuertes, en primer lugar, en la interna de la fuerza política Frente Amplio, y luego en el resto de los partidos.
Los motivos por los cuales el FA se siente sacudido, quizás tenga que ver con la diversidad de intereses que la fuerza política representa en su interna, y que, frente a cada asunto planteado que atente contra algún fragmento de la sociedad, algunos sectores saldrán a defender o a atacar, o viceversa.
Hace años, en nuestro semanario planteamos que cuando el FA se fuera consolidando en el gobierno, la discusión ideológica se iba a plantear en el seno de su fuerza, pues era en ella que determinados asuntos iban a laudar o no. Y no hablaba de discusiones de comité o boliche, sino de la vida misma del país. Ya está sucediendo.
Si partimos del debate sobre los derechos humanos, si continuamos con el impuesto a la tierra a grandes hacendados, le ponemos también Aratirí, le sumamos la asociación de públicos y privados y el tema de AFE, y encima le agregamos el referéndum para consultar al pueblo sobre algunas de estas cuestiones, le estamos dando a la gente una responsabilidad demasiado grande, que seguramente alguien no sabe resolver.
Es indudable que el instrumento “referéndum” tiene una conexión directa con la democracia, sin embargo plantearlo para resolver asuntos que ya deberían estar laudados en la conciencia de un tipo de izquierda, es como intentar lavarse las manos, y trasladar asuntos demasiado grandes, demasiado técnicos, o de principios, que la población en su conjunto seguramente no está en condiciones de dirimir.
Algunos podrán pensar que es un instrumento de expresión directa sobre los temas fundamentales, pero que debilita, si su uso es frecuente, a los poderes legislativo y ejecutivo. Es posible, aunque a nosotros nos gusta que nos pregunten sobre lo que nos afectará directamente.
El problema es que la democracia, concebida como parlamentarista, se limitaría a la elección de sus representantes cada 5 años, cuando la vida de hoy tiene un dinamismo que antes no tenía.
Por eso creemos que si se va a seguir con el instrumento referéndum, sería muy bueno que el debate de la tierra se trasladara al conjunto de la población. Ahí está, en el tema tierra, la Nación, el País, la Soberanía. Si se piensa hacer un referéndum sobre Aratirí, habría que hacerlo para saber en manos de quiénes está la tierra, y cuánto queremos poner límites a su propiedad en manos de extranjeros, por ejemplo.
El asunto de la tierra está ligado directamente a la distribución de la riqueza, o mejor dicho, a la concentración de la riqueza. Por eso, si vamos a consultar al pueblo, habría que preguntarle si la tierra es la Patria o no, y cuánto hay de soberano en que la industria que produce lo que sale de ella esté en manos de extranjeros. Y hablo de la carne, la cerveza, el arroz, la soja, los árboles, hasta de los lugares turísticos, que ya están dejando de pertenecernos. Ahora es el hierro.
Éramos un país que no teníamos nada. Ahora resulta que somos un país con petróleo, gas, hierro… y sigue, o seguirá la cuenta. Sin embargo, cada día que pasa nos vamos quedando sin algo, y pronto la mayoría terminaremos aspirando a ser empleados de extranjeros en nuestro propio país.
Por eso creo que la discusión se debería centrar en qué hará el Estado con los recursos naturales, y cuánto se apuesta para que la producción nacional provoque una transformación inteligente, culta, digna, para el pueblo. No hay un solo libro que diga que una multinacional beneficia a algún país del tercer mundo.
Ninguno de esos asuntos debería ser considerado como un tema suelto. El conjunto de ellos tiene que ver con la discusión sobre qué país queremos, y qué pretendemos para el futuro de nuestros hijos y nietos.